Palos y Navajas

Nostradamus

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Guadalupe Plata y Eusebio el Clenchillas

Guadalupe Plata y Eusebio el Clenchillas

Pasión de Zombis

Pasión de Zombis

Ahora todo el mundo es auto-editor, independiente y hace fanzines. Expresarse de esta forma es cool, moderna, surgen un montón de festivales independientes y los divulgadores culturales que siempre nos ignoran y nos ningunean se rasgan las vestiduras un poco en plan hemos descubierto la pólvora. A mi esto me parece de puta madre, aunque me hace un poco de gracia. Para intentar mantener un poco la coherencia al descubrir la obra de algún autor, siempre me hago una pregunta: ¿En caso de bonanza económica y alegría, este autor publicaría fanzines o tendría el culo resguardado en una editorial? Así, distingo un poco y establezco un orden un poco caprichoso en este contexto entre lo que me parece impostado y lo que considero auténtico.

Hace unos días os hablaba del subidón al leer los tebeos de Diego Corbalán. Y hoy os quiero recomendar otro producto muy subterráneo, cuyas motivaciones son distintas a las de otras publicaciones y se aleja un poco del mongolismo de lo establecido.

Se llama TRAGEDIA y lo firma Miguel, que además de hacer ruido en La URSS es un dibujante de la ostia. Pese a que muchos de sus dibujos son una fiesta de la deformidad, lo atroz y la locura, en este TRAGEDIA Miguel nos muestra un discurso más intimista y poético, pero con trampa.

El fanzine está compuesto por dos historias: “La chica del coche” y “El gato”.

“La chica del coche” es el relato de una huida, de un caos y un dolor que al final  absorbe la ciudad. Como enfatizando un poco la nimiedad de lo humano frente a la monstruosidad de lo industrial. La sensación de extrañeza que provoca este relato se agudiza al utilizar Miguel dos tipografías distintas, una de ellas muy hipnótica y personal que no sabría muy bien como describiros.

“El Gato” juega un poco con ese contraste entre la ternura y la atrocidad, de un modo muy críptico, usando imágenes poderosas que respiran una suerte de existencialismo o materialismo o yo que se. Si en la otra historia el monstruo era la ciudad, en esta
la monstruosidad la encarna un animal, con una extraña marca en la frente y con un detalle fascinante que nos traslada a la historia anterior.

Que TRAGEDIA lo tengas o no en tu estantería, ese es tu problema. Ya he avisado.
http://www.flickr.com/photos/44530847@N03/

Ahora todo el mundo es auto-editor, independiente y hace fanzines. Expresarse de esta forma es cool, moderna, surgen un montón de festivales independientes y los divulgadores culturales que siempre nos ignoran y nos ningunean se rasgan las vestiduras un poco en plan hemos descubierto la pólvora. A mi esto me parece de puta madre, aunque me hace un poco de gracia. Para intentar mantener un poco la coherencia al descubrir la obra de algún autor, siempre me hago una pregunta: ¿En caso de bonanza económica y alegría, este autor publicaría fanzines o tendría el culo resguardado en una editorial? Así, distingo un poco y establezco un orden un poco caprichoso en este contexto entre lo que me parece impostado y lo que considero auténtico.

Hace unos días os hablaba del subidón al leer los tebeos de Diego Corbalán. Y hoy os quiero recomendar otro producto muy subterráneo, cuyas motivaciones son distintas a las de otras publicaciones y se aleja un poco del mongolismo de lo establecido.

Se llama TRAGEDIA y lo firma Miguel, que además de hacer ruido en La URSS es un dibujante de la ostia. Pese a que muchos de sus dibujos son una fiesta de la deformidad, lo atroz y la locura, en este TRAGEDIA Miguel nos muestra un discurso más intimista y poético, pero con trampa.

El fanzine está compuesto por dos historias: “La chica del coche” y “El gato”.

“La chica del coche” es el relato de una huida, de un caos y un dolor que al final  absorbe la ciudad. Como enfatizando un poco la nimiedad de lo humano frente a la monstruosidad de lo industrial. La sensación de extrañeza que provoca este relato se agudiza al utilizar Miguel dos tipografías distintas, una de ellas muy hipnótica y personal que no sabría muy bien como describiros.

“El Gato” juega un poco con ese contraste entre la ternura y la atrocidad, de un modo muy críptico, usando imágenes poderosas que respiran una suerte de existencialismo o materialismo o yo que se. Si en la otra historia el monstruo era la ciudad, en esta

la monstruosidad la encarna un animal, con una extraña marca en la frente y con un detalle fascinante que nos traslada a la historia anterior.

Que TRAGEDIA lo tengas o no en tu estantería, ese es tu problema. Ya he avisado.

http://www.flickr.com/photos/44530847@N03/

De “Rey por un día”

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La Muerte

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Lo siento mama

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Isla desierta

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Igualdad

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Mi próximo tebeo: Libertad para lo mío

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El Señor Alfredo
Tributo a Elreydespaña

El Señor Alfredo

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